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sábado, 23 de abril de 2016

El niño y el azar

Esto dice Demócrito:
todo en el universo es fruto del azar. 
 
Y tiende un puente a las antípodas
donde un niño juega en la playa
ajeno a la existencia de los átomos,
al vacío del hombre, al azar que multiplica
                                                                       la sombra.
Absorto en la canción del agua que reverbera
en la bahía, sus iris dibujan un haz
lumínico: la endógena belleza,
el mundo imponderable.
 
La palabra 'fracaso' no existe.
No existe todavía.


© Ana Isabel Trigo Cáceres / abril 2016
Mejor Poema en la 95º Edición de Palabras Prestadas


jueves, 23 de abril de 2015

Be

A mi hijo, que cumple cuatro años.
Para que siempre siga el camino de baldosas amarillas.

No son blandas baldosas
no es el barro ni el bosque
pero vienes como árbol
y brotas como bulbo
ya brotas en la vulva
beso tu levedad
es un verso tan vívido
la bárbara ballena
los glóbulos albinos
ya alborea tu baba
ya alborea la vida
ya llueve en abril
y te beso al alba
y te beso mi be
y te beso mi
be llo be
be


Ana Isabel Trigo Cáceres / 2015

martes, 21 de octubre de 2014

Playmobil special plus




Adoro los muñecos de playmobil
esa antigua elegancia
de los flamencos en las marismas
la blanca vanidad de los pelícanos
articulados hábiles y diestros
invitan a su hábitat
de cartón piedra
cuidadores del zoo
vigilantes nocturnos
invitan a un festín
inventan una vida
se admiran en el agua
qué plumaje exquisito
qué articulada forma
qué vanidad artrítica
tan hábiles
y embusteros


© Ana Isabel Trigo Cáceres / octubre 2014

sábado, 25 de enero de 2014

Matinal

Hoy me he sentado a escuchar tu risa.
Pongo atención, compruebo tus avances semánticos
mientras Dora la Exploradora inicia otra aventura.


Se desploman las piezas de Lego en un descuido
y acometes la empresa de construir
un buque como te enseñó el abuelo.


(Todo me llega nítido.
Sólo debo cerrar los ojos para ser tú:
percibir el entorno con la emoción primera.)


Dices que se ha perdido el Bebé Oso.
Lo buscas con afán por los rincones de casa.
¡Aparece al fin!, das un grito, corres a mi encuentro:


                                                      ¡Mamá, mi oso! ¡Mamá, mi oso!


Aplaudo tus proezas y te pido otro beso.
Enseguida te marchas entre saltos de júbilo...
Pero siempre se queda junto a mí
 
                                                        tu risa.


Ana Isabel Trigo Cáceres / enero 2014








viernes, 23 de agosto de 2013

martes, 23 de abril de 2013

Idioma


Para Samuel, el día en que cumple dos años


Todo es nuevo esta tarde
mientras el aire seca la ropa.
Tiendo tus prendas de algodón,
el peso de tus días en mis días.
Aunque intente apresarlos, uno a uno emigrarán.
Tu infancia arrancará el tiempo,
se llevará de mi lado tu pelo gramíneo,
los reclamos urgentes desde la cuna.
 

Tus ojos son como un camino abierto.
En ellos brota ya un idioma
con la impaciencia de un código ininteligible,
catedral del aire que elevas con afán.
Amasas tu vocabulario desde signos de aborigen,
con el dedo me indicas cuanto explora tu mirada:


                                     la hormiga, el caracol,
                                     las luces del tiovivo, los vehículos len  tos...


Un idioma que aprendes con rodillas sucias:
caminas, te tropiezas, te levantas, caminas,
tal es tu prisa por llegar a todo.
Desfila audaz tu infancia
como un cometa que prosigue su órbita.


Y quisiera salvarte de tanta decepción
que cosechan los años,
pero la vida marca tu ruta improrrogable.
Y no existe un paréntesis
que me permita congelar
ese instante de luz cuando me abrazas.


© Ana Isabel Trigo Cáceres / abril 2013

viernes, 1 de junio de 2012

La canción de los dientes


Ilustración: Susana Hoslet


Samuel tiene dos dientes
y otros hay en camino,
son pequeños y nuevos
¡con un filo tan fino!

Son dientes muy valientes
que juegan a morder,
incisivos, caninos...
con ganas de crecer.

Y le pica la boca
porque empujan los dientes
en las blandas encías
como un volcán urgente.

Un pulso irregular
que duele mucho rato,
y siempre se le calma
si duerme como un gato

o sueña con las nubes,
que son más de tres mil:
en sueños las atrapan
sus dientes de marfil.

Son dientes pequeñitos
que juegan a morder,
incisivos, caninos...
¡con ganas de crecer!


Ana Isabel Trigo Cáceres / junio 2012

jueves, 12 de abril de 2012

Lanolina


     Hoy te has despertado muy temprano; apenas rayaba el día. Te he amamantado y después has tomado tu biberón de leche con cereales. Acto seguido te he cambiado el pañal, te he puesto ropa limpia y te he peinado. Tienes el cabello castaño claro; te ha crecido tanto, que un día de estos tendré que llevarte a la peluquería. Como aún era muy pronto -y previendo que volverías a quedarte dormido-, te he mecido durante unos minutos hasta que se han cerrado tus ojos.
      Desde entonces, llevas durmiendo algo más de tres horas. De vez en cuando echo un vistazo a la pantallita del babyviewer; me divierte espiar a través del monitor tus cambios de postura, los ritmos de tu sueño, tus gestos dormidos. Eres 100% ternura, 100% lanolina, como esa crema que me dieron en el hospital donde naciste: LANOLIN 100% ultra pure. Soothes sensitive ripples and dry skin.
      Dentro de poco cumplirás un año. Otros dientes florecerán. Darás tus primeros pasos. Y siempre que te miro me asalta la misma impertinente pregunta: ¿De qué forma puedo explicarte el inabarcable amor que me inspiras, el amor que se ensancha y desborda todas las presas?
      Así, en días como hoy, raros y metafísicos, regreso a los poemas que Susana March escribió a su hijo, para alcanzar a explicarme el misterio de esta clase de amor.

 
Ana Isabel Trigo / abril 2012

lunes, 12 de marzo de 2012

El primer diente

Bebé. Jesús de Perceval. 1947


El primer diente:
un grito de azahar
en el origen.

Dolor primero
que después multiplica
la herida blanca.

En la frontera
de la voz y el silencio
crece un milagro.

Hiende la encía,
avanza con sigilo:
el primer diente.

Ana Isabel Trigo Cáceres / marzo 2012


jueves, 12 de enero de 2012

Crónica de una ocupación


Mujer y niño en la orilla del mar, Pablo Ruiz Picasso. 1921

Al principio fue mi dormitorio. Ocupaste ese espacio en silencio, me inoculaste tu ritmo y me hiciste tuya. Después extendiste tus dominios al salón: la hamaca para tus siestas estivales, la manta de juegos desplegada sobre la alfombra y, sobre todo, tus juguetes, tu batallón de juguetes dispersos por doquier. Continuaste por la cocina: un día presencié cómo instalabas una trona (Bon jour, mon ami) junto a la mesa del desayuno y desplazabas todos los enseres para colocar tu novedoso ajuar de baberos y biberones. Más tarde aprendiste a gatear por los pasillos para explorar así el resto de la casa. Hace unos días te quejaste de las reducidas dimensiones de tu bañera, por lo que decidiste ocupar la mía, mi único reducto, mi bastión inexpugnable.

Pero a todo me acostumbro. Ahora fabricamos juntos pompas de jabón.


Ana Isabel Trigo / enero 2012

domingo, 11 de diciembre de 2011

La cuna de Samuel


La cuna de Samuel
tiene un carrusel
la cuna de Samuel (coro)
tiene un carrusel (coro)

con tres ositos
tres ositos (coro)
de colores (coro)
voladores (coro)

¡Así es, así es! (coro)
La cuna de Samuel...

Ana Isabel Trigo Cáceres /diciembre 2011

viernes, 11 de noviembre de 2011

Algo parecido a la felicidad

Gustav Klimt

Despertar temprano en una habitación repleta de sílabas infantiles. La luz establece los inicios, los códigos, el tacto amable. La luz. En tus párpados, el suave lenguaje del mundo. La antesala azul del azul sonido gutural, las primigenias gotas, los segmentos de voz que depositas en mi oído sosegado. Te tomo en brazos, te beso y te amamanto (ésta es la salutación que se repite día tras día: te tomo en brazos, te beso, te amamanto). Cuando has terminado, papá te lleva a la cocina y te prepara el biberón de cereales. Me quedo sola en la cama y abro el libro de E. E. Cummings. Algo parecido a la felicidad. Después de días de no llegar a tiempo a mi propia vida, días de arrastrar horas de sueño y cansancio -y este obstinado dolor de espalda-, hoy encuentro un paraje de calma a través del cual sigo la ruta hacia mí misma.

Ana Isabel Trigo / noviembre 2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

Apuntes de una tarde



Habitas en el lecho habitado por dos
y en la sonrisa temprana de mi hijo
hablándome
sin palabras
habitas en las horas de lactancia
blanco lenguaje
vínculo de la piel
un murmullo de dientes
                           a punto de florecer

me gusta
tu luz cereal me gusta
el tacto imprevisto
la visita a deshoras
por ejemplo
hoy
tumbada en el sofá
con mi alegre pijama
y el cuaderno abierto

                                  lo normal

un lejano sonido de bañistas
y los toldos
ondulantes
sobresaltan
al perezoso animal de la tarde
que dormita
                      a la sombra
mi hijo duerme
en su cuna de viaje
a veces llora entre sueños
son despertares
fisiológicos

                     lo normal

la tarde despliega el mapa
de minutos
laxos
que se enredan
en un crucigrama blanco
blanca laxitud
                       del tiempo

estás a mi lado
permaneces inmóvil
                    en oscuros estratos
                                         te reconozco
permaneces en todas mis cosas
hablándome sin palabras
lo normal

Ana Isabel Trigo Cáceres / septiembre 2011

jueves, 21 de abril de 2011

Sueño Rem


Centuriones del sueño que custodian tus ojos.
Centuriones del sueño
                                       tus pestañas.

¿Hacia dónde diriges tu blanquísima ruta?
¿A qué península de luz proyectas tu futuro?

Tus párpados cerrados: mis pantallas
de la alucinación.

Tus párpados abiertos:
                                     los espero.


Ana Isabel Trigo Cáceres
abril 2011 / 9º mes de gestación

lunes, 11 de abril de 2011

Cuestión de días



En estos nueve meses hemos caminado juntos. Al principio fuiste una noticia, una mórula, un embrión, un feto. Y crecías. Te has acostumbrado a mi ritmo cotidiano y te has familiarizado con el latido de mi corazón que cada vez bombea más sangre, de la misma forma que yo percibo tus movimientos natatorios -seguros y apacibles- dentro de mí. Así hemos establecido un sólido vínculo intrauterino. Pero ha llegado el momento de inaugurar otra etapa y que por fin nos conozcamos. No tengas miedo: ya he aprendido a quererte y siempre te protegeré, mi cachorro.


Ana Isabel Trigo
abril 2011 / 9º mes de gestación

miércoles, 2 de febrero de 2011

Continente


luz en la cripta

Desmañada vasija que contiene
huesos, cáscaras del pasado, huellas
indescifrables sepultadas en una cripta.
Porción de tierra rodeada de ruido y gente:
la voz oculta bajo los cimientos
de la garganta.
                             Pero tú,
mi trébol sagrado,
aria del mar,
creces y cantas, cantas y divulgas
tu latido
en la oquedad acuática, el secreto
de algas en la cripta.

Amado trébol. Tú.


Ana Isabel Trigo Cáceres
febrero 2011 / 7º mes de gestación
Publicado en el libro ENTONCES. Amargord Ediciones. 2014

domingo, 12 de diciembre de 2010

Hijo

La esperanza I. Gustav Klimt 1903

División celular es el proceso
por el que estás llegando a mí, criatura;
cálculo exponencial, tu alma futura
que llena la matriz de un solo beso.

Y percibo tu baile azul –travieso
recital en el amnios– que perdura:
eres un nadador de luz segura
y cierta. No me importa ya más que eso.

Eres parte en mis hechos cotidianos,
la voz de mi escritura y mi memoria.
No lo imaginé, nadie me lo dijo.

Mis manos necesitan ya tus manos.
Sólo quiero abrazar tu alma y tu historia...
Nada me importa más: llamarte
                                                    "hijo".


Ana Isabel Trigo Cáceres
diciembre 2010 / 5º mes de gestación
Publicado en el libro ENTONCES. Amargord Ediciones. 2014

lunes, 1 de noviembre de 2010

Esas pequeñas cosas

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
Jaime Gil de Biedma


Desde que soy mayor,
mayor es mi vientre, mayor
la criatura que en mí se nutre.
Mayor la sed de mañana.


Tomar una pastilla de ácido fólico diaria, pedir cita para la matrona, mantener a raya la tensión arterial, medirme y pesarme en consulta, realizar mi primera compra en Prenatal, despedirme de la cintura por un tiempo largamente indefinido, descubrir las untuosas cremas antiestrías con extracto de rosa mosqueta y centella asiática, emocionarme por la irrefrenable evolución de una mórula, contar con ansiedad las semanas, pensar en un nombre, llegar a amarte y escoger para ti una cuna blanca.


Ana Isabel Trigo / noviembre 2010 (4º mes de gestación)